Corona-circo falsa pandelia vacuna-chip sistema de control matrix

Hoy posteamos en crudo. Sin discriminar, sin crear divisiones.

Los inoculados y no inoculados podemos estar en Armonía, única-mente, aceptando las desiciones de ambos.


+++ pensando en voz alta, tomando un poco de CONSCIENCIA:

Si el mundo que vemos, olemos, etc, etc. no es físico, es holografico. Luz hueca, fotogramas,
un software.
……………………………………………………

















ENTONCES POR QUE RAYOS SIGUEN CON LA FARSA MÁS GRANDE DE LA HISTORIA ????
CORONA-CUENTO – CORONA-CIRCO – PASE-SAL-Y-TARIO – COLITA-DE-CUADRIL-19

si el corona-circo no existe como tal, entonces:


María Rosa dice: ¿qué esta diciendo? y entonces por qué se muere tanta gente???, mi familiar murioo de eso y otros también…

Los medios de comunicación con la

MEGA campaña del miedo.

La respuesta es a traves del miedo…. se activo X enfermedad….
y como resultado algunos murieron o enfermaron leve-mente o grave-mente.
Las vacunas no son todas iguales, algunas han sido letales (principalmente para la gente mayor), otras muy suaves.

Todo está bien montado.

SEGUIMOS CREYENDO EN: «CONTAGIARSE DE UNA ENFERMEDAD» porque creemos en el mundo físico, como una pelota, creemos en la farsa (nasa).


Absolutamente todas las enfermedades estan en cada uno de nosotros.
Se activan «con la mente (software)»

Por lo tanto, ninguna enfermedad (sea la que sea)

se contagia a traves del «aire» la «saliva», etc, etc. porque..

el aire , el viento.. es una variable de la gran ecuación cuántica………….

para que se vacunan?
para que toman distancia?
para que se ponen barbijos?
Lindo teatro, lindo circo las elites siguen viendo a las..

Obejas de siempre, ahora sumergidas dentro de un GRAN falso corral.








Empecemos desde la física cuántica:

David Bohm, físico teórico de la Universidad de Londres y más
tarde de la Universidad de Princeton, y autor de libros de texto de
corrientes sobre la Teoría Cuántica, sostuvo que las operaciones del
mundo subatómico que manejan los físicos ortodoxos tienen un sólo
sentido de explicación de la realidad. Para Bohm la existencia de
otras dimensiones más complejas está por encima de la de los elementos
cuánticos del universo.

Bohm formula la hipótesis de que
ciertas «variables ocultas» explican la conexión entre partículas
subatómicas. Así como él lo entendió, si en verdad existen tales
variables, están en un nivel más profundo de la realidad, que se
manifiesta en la incertidumbre cuántica.


Durante siglos, los físicos han trabajado con la ilusión de
que el universo es una máquina gigantesca que podemos
comprender desarmándola y ensamblándola cada vez que
se quiera. Pero aunque el universo esté infinitamente interconectado,
existen ciertos fenómenos (por ejemplo, los
sistemas subatómicos) para los cuales ciertos enfoques y
modelos teóricos han perdido validez. Debido a esto, David

Bohm concluye que las correlaciones entre las partículas
subatómicas indican que estamos cerca de un nuevo y
revolucionario concepto de «orden». Un concepto según el
cual el universo ya no debe ser entendido como una má-
quina ni mediante la relación lineal causa-efecto, sino como
un holograma multidimensional.








Un holograma es una fotografía tridimensional confeccionada
con ayuda de un rayo láser. Para producir un holograma,
los científicos primero proyectan un haz láser hacia un objeto
y a continuación hacen rebotar un segundo haz láser en
el reflejo de la luz del primero. Lo que se registra en un
trozo de película para crear un holograma es el patrón de
interferencia creado por los dos haces láser. A simple vista,
la imagen registrada en ese trozo de película es un torbellino
carente de significado; pero si a través de la película
revelada se proyecta otro haz de láser, la imagen reaparece
en toda su plenitud original y tridimensional. Además de ser
tridimensional, la imagen registrada en un holograma difiere
de una fotografía convencional en un sentido muy importante.


Si se corta una fotografía normal por la mitad, cada
parte contendrá sólo la mitad de la imagen contenida en la
fotografía original.

Esto se debe a que cada diminuta sección
de la fotografía, tal como cada punto de una pantalla de
televisión en color, contiene nada más que un sólo «bit»
(fragmento) de información de la imagen entera.

En cambio,
si se corta un holograma por la mitad y se proyecta un
haz de láser a través de una las secciones, se comprobará
que cada mitad contiene la imagen completa del holograma
original. Cada diminuta parte del holograma contiene no
sólo su propio «bit» de información, sino también todo otro
«bit» de información correspondiente al resto de la imagen;
en consecuencia, se puede cortar un holograma en pedazos
y cada porción individual contendrá una versión borrosa
pero completa de la imagen entera.


Dicho de otro modo,
en un holograma cada parte de la imagen interpenetra todas
las demás partes, de la misma forma que en el universo no
local pensado por Bohm todas sus partes se interpenetran.


Si Bohm está en lo cierto en sus conjeturas y el universo es
un gigantesco holograma multidimensional, semejante orden
holográfico subyacente no puede menos que tener
profundas consecuencias para muchas de las nociones de
la realidad basadas en el sentido común,

por ejemplo, en un universo holográfico el tiempo y el espacio ya no serían
considerados fundamentales debido a que el universo sería
entendido como poseedor de un nivel más profund
o,

donde conceptos como el de «localización» pierden su consistencia;
el tiempo y el espacio tridimensional,

como las imágenes del pez en los receptores de televisión, tendrían
que ser vistos como proyecciones de este nivel más profundo.



Dicho de otro modo, en el super-holograma del
universo el pasado, el presente y el futuro se pliegan estrechamente
entre sí y existen en forma simultánea. Esto sugiere
que incluso sería posible, alguna vez, rescatar del olvido
el pasado más distante a partir de la noción del universo
como un super-holograma.