EL ZODÍACO, reloj cósmico de doce Signos que manda en nuestras vidas

EL ZODÍACO. Ese inmenso reloj cósmico de doce Signos (doce horas) que manda en nuestras vidas, tarda en recorrer cada Signo unos dos mil ciento sesenta años. Cada hora, o Signo, representa una clase que tiene que aprender la humanidad.


Una clase en la Verdad del Ser y la Verdad del progreso o evolución del hombre.

Es el paso, por ejemplo, del Salvajismo a la Barbarie. De la Barbarie a la Civilización.
De la Civilización a lo que vamos a aprender ahora, o sea, la iluminación.

El reloj da vueltas eternamente. Cada uno de nosotros ha dado muchas vueltas.
Cada vez que tú terminas de dar una de las vueltas, comienzas la que le sigue, pero en un grado más alto. Por eso es que unos somos más adelantados que otros.


El Signo que acabamos de terminar, como lo sabes, es Piscis, el pez.

En esta «hora» del Planeta Tierra, representa el hombre que está expuesto a sus emociones y tiene que aprender a dominarlas.

En una vuelta anterior fuimos peces en esa hora y nos correspondió conocer la vida en el agua. El agua para nosotros, los humanos, simboliza el Cuerpo Emocional (psíquico-Astral).



Al hombre le es muy dificil dominar ese elemento. Las emociones son como las olas.

Cualquier vientecito las alborota, los humanos de nada se ofenden, se molestan, se irritan y resisten hasta la muerte. Eso que se siente afectado es lo que se llama en Metafísica «la personalidad».



La era de Piscis fue muy dura. De muchas guerras y persecuciones.

Esto está EN PERFECTO ORDEN DIVINO para que el hombre aprenda auto-control y auto-disciplina.
Pero ya la gran masa captó la lección. La prueba es que Acuario ya tiene varios años con nosotros. Ya no habrá ninguna guerra mundial a pesar de que los piscianos crean que sí.



Dejame aclararte que nada ni nadie puede quedarse en… o retroceder a o prolongar algo pisciano en el Planeta cuando esa Era murió.

Si alguno no aprobechó la lección, si no está «al día», tendrá que repetirla, por supuesto, tal como ocurre en las escuelas a los niños, porque la Ley de Correspondencia dice «Como es Arriba es Abajo y Como es Abajo es Arriba».


La diferencia consiste en que los retardados espirituales, adultos, son llevados a un Planeta más atrasado. Lógicamente, no puede quedarse en el Planeta que esté entrando en un Signo tan elevado como Acuario, que es para la Séptima Raza o Superhombre.


Nada ni nadie, te lo repito, puede establecer algo que ya caducó en un Signo; y te lo advierto porque hay un movimiento que pretende revivir sistemas piscianos de templos y ritualismos, contrarios a la Ley de Correspondencia ¡Que el Padre los mire con Su Misericordia!


Cada signo ocasiona una revolución de todo, vida, costumbres, modas, ideas, corrientes. Acuario es el hombre que ya sabe dominar su Cuerpo Emocional, pues lleva el agua en un receptáculo al hombre.

La usa como él quiera. Además, a sus pies se encuentran las diferentes corrientes de la Era. Él pasa por encima de ellas impertérrito. Corrientes eléctricas, electrónicas, de aguas, de ideas, nada lo Perturba.

Su emotividad está bajo su control.
Nuestra memoria racional no contiene nada más allá de la Era de Tauro, tiempos egipcios.


A pesar de que nos queden las pirámides, los jeroglíficos y algo muy grande que introdujo Akenatón, o sea, el culto del ÚNICO Dios, no sobrevivió ninguna corriente, ya que desapareció la idolatría por los animales, aves, el Buey Apis.



La Era siguiente fue ARIES, la cabra, que se convirtió en el Cordero Pascual en la Religión Hebrea.

Fue la época de Moisés y Abraham. Continuó el culto del Dios Unico y Moisés reveló el nombre de Dios: «YO SOY«, el cual permaneció secreto hasta ahora porque no se popularizó la traducción del nombre hebreo JEHOVÁ.



Te habrás dado cuenta de que cada religión trae dos niveles de Sabiduría o de Enseñanza. Una es moralizadora, pública, destinada a formar buenos ciudadanos, buenos padres de familia, hasta una buena ética profesional, todo lo cual daba lugar a la constitución de edificios, iglesias, templos donde se formaban «almas grupo» orientado por la fe.



Se propagaba el sistema por medio de rituales, vestimentas, corales, espectáculos casi teatrales, procesiones, etc., especialmente presentados para atraer a los que «VIENDO NO VEN Y OYENDO NO OYEN» como lo expresó el Maetro Jesús.


El segundo nivel de enseñanza y Sabiduría era secreto porque se basaba en la auto-iluminación. Éste no se logra sino en el recogimiento, en el contacto con el Ser Superior (Espíritu Santo), la meditación, el silencio, o sea, el alejamiento del mundanal ruido.

El peor enemigo de esa auto-iluminación, que nos habla la Verdad interiormente, es la Personalidad. Mientras ésta nos domine, es dificil lograr revelaciones internas.

Fuente: Libro Conny Méndez, Metafísica 4 en 1.