LAS SIETE ESFERAS DE CONSCIENCIA

La mónada divina en expansión, presentamos las Siete Esferas de Consciencia


Considerando la Cabeza Divina como el Sol, existen, cir­cundando y envolviendo este Foco Central de Inteligencia, Siete Poderosas Esferas de Consciencia. Cada una separada de la otra por su propia periferia que forma la frontera natural de esa particular Esfera. Estas Siete Esferas son el Aura de Dios y cada una de ellas está habitada por Grandes Inteligencias que llevan a cabo el Designio del Padre, expanden su Reino y divul­gan su Consciencia. 
El desarrollo y desenvolvimiento de su Reino es llevado a cabo por la liberación rítmica de las pulsaciones de su Propia, Divina Consciencia, dentro de la cual está el germen espiritual de todas las formas y manifestaciones, desde la más pequeña hoja de grama hasta la más brillante estrella en el Cosmos. 


Al pasar estas Ideas de Dios de Esfera en Esfera, forman círculos más y más grandes, que son absorbidos por los Seres y las Inteligencias que se encuentran dentro de cada una de ellas y su Gloria Brillante es modificada por la acción vibratoria de los elementos naturales que se hallan dentro de cada Esfera. Estas Ideas, continúan su curso hacia la próxima Esfera y así, sucesivamente, siguen viajando hacia la manifestación en el mundo de la Forma. Su Gloria es misericordiosamente reduci­da a un punto tal que los Seres de la próxima Esfera pueden absorber de una manera mejor sus Bendiciones. 


Una constante modificación de la Luz de Dios, una cons­tante investidura de la consciencia de Dios, es alcanzada en cada Esfera para que las Ideas Divinas se incorporen en la sustancia electrónica de cada Esfera en una secuencia ordenada, y even­tualmente puedan alcanzar la Séptima Esfera o el Reino Etérico, donde Ellas, las Ideas de Dios, esperan la precipitación al mundo físico de la Forma. 


PRIMERA ESFERA 

La Primera Esfera representa el Mismo Corazón de la Creación. Los grandes Seres que forman la Inteligencia Directi­va de esta esfera son conocidos como los Manús de la raza humana. El Maestro que activa su Deseo en el Mundo del hom­bre se llama el Chohán del Primer Rayo —El Morya—. Es su Servicio a la vida, llevar las ideas de Dios y sus Directrices des­de la Cabeza Divina a la mente de los Seres que están en la Segunda Esfera donde las invisten en forma que puedan, actua­lizarse. En esta primera Esfera, nace cada Idea, Designio, Esque­ma y Bendiciones que algún día se manifestarán en el mundo físico. Sus Habitantes son Seres cuyo servicio a la vida es el de incorporar estas Ideas de Dios y llevarlas hasta la periferia donde termina la Primera Esfera y aquí confiárselas a los Men­sajeros de la Segunda Esfera que aguardan. 


Su Llamada representativa es la Llama Azul. Las Cualida­des de Dios amplificadas a través de la Invocación a la Llama son: La Omnipotencia, La Perfección, La Fe, El Deseo de hacer la Voluntad de Dios a través del Poder del Padre. El Arcángel de este Rayo lo es Miguel y su complemento es Fe. El Elohim es Hércules y su Complemento Amazona. Este Rayo es Magneti­zado el Domingo y su Chakra es la garganta: (Chakra laríngeo). 


¿Cuál mente finita podría concebir la belleza, la perfec­ción, la felicidad y la alegría de estas Ideas?

Aquí viven Hues­tes de Querubines y Serafines, Mensajeros de «VA Más Alto», envueltos en el Fuego de la Creación incorporado a su Esencia y a su Propio Ser y luego, comenzando el gran Ritual Cósmico de las Bendiciones del Ciclo, de Reino en Reino, llegan a las fronteras más lejanas y hasta la periferia de la Séptima Esfera. Conteniendo la más pura Esencia Divina dentro de su Ser Bri­llante, Ellos van en su Sendero Cósmico, llevando la Luz del Cielo a la Consciencia de los Seres de la Segunda Esfera. 


SEGUNDA ESFERA 

Los Moradores Celestes de la Segunda Esfera amorosamen­te reciben el Mensaje Cósmico y las Ideas del Corazón de Dios. Las asimilan y las invisten en la sustancia de su Propia Gran Luz y con la Sustancia de Luz Universal que forman la atmós­fera de esta Esfera, y entonces la pasan a la consciencia recepti­va y a la atmósfera del Tercer Reino. 


En esta Segunda Esfera, las Ideas de Dios y los patrones de la futura grandeza son moldeados en forma de pensamiento a través del uso creativo de la Fuerza Mental Superior. De esta forma la semilla del Padre cae en terreno fértil (la Inteligencia Consciente Individual) y empieza a tomar una forma definitiva en el mundo del Pensamiento Divino. 


Las Inteligencias de Dios que Gobiernan esta Segunda Es­fera son los Maestros Jesús y Koot-Humi al igual que el Maestro Djwal Khul que es un adepto de la Segunda Esfera del Amor y Sabiduría. Conjuntamente, ellos interpretan las Ideas de Dios que vienen de la Primera Esfera, a través de la formación de las Religiones y Fe del Mundo. Su Representante el Chohán del Segundo Rayo es el Maestro Lanto que consolida los Servi­cios Cósmicos a través de los canales educacionales en las Esfe­ras Internas, al igual que en el mundo de la apariencia física. 


La llama representativa es el Rayo Amarillo. Las Cualida­des de Dios amplificadas a través de la invocación son: La Om­nisciencia, el Entendimiento, la Iluminación y el deseo de conocer a Dios a través de la mente de Dios. El Arcángel de este Rayo lo es Jofiel y su complemento Constanza. El Elohim lo es Casiopea y su complemento Minerva. Este Rayo se magnifi­ca el Lunes y su Chakra es el Coronario. 


Tan grande es la riqueza de las Emanaciones del Padre que esta Esencia tiene que moverse siempre hacia adelante, investida en patrones de pensamientos inteligentes, deseando siempre darse a sí misma en bendiciones rítmicas. De esta forma la Tercera Esfera es alertada para recibir la Divina Emanación. 


TERCERA ESFERA 

En la Tercera Esfera, la gloria y radiación de la Segunda Esfera ya ha investido la Divina inmaniencia en los patrones de pensamiento para que sea mejor asimilada por las vibracio­nes rítmicas de este Reino. Estas Ideas de Dios son animadas con la vida y se convierten en vivos focos pulsantes de «aquello que está por venir». Este es el Reino del Espíritu Santo: bajo la dirección de ese Gran Representante Cósmico de la Tercera Persona de la Trinidad, la cual conocemos con el Título de MaháChohán. 
En esta Tercera Esfera, la esencia de la vida es impartida a las formas de pensamiento que descienden de la Primera y Segunda Esferas. Hasta que el pensamiento no es investido con la vida, a través del sentir natural, no se convierte en una fuer­za vital viviente en lo referente al mundo Tridimensional. Por consiguiente, la Tercera Esfera vitaliza todas las manifestacio­nes que serán siempre exteriorizadas en el planeta Tierra. 


La actividad de la Tercera Esfera, al igual que un prisma divide los Rayos espirituales a través de los que fluye la vida que hace que los pensamientos se conviertan en cosas actuali­zadas y la radiación y regalos del Tercer Rayo proceden a través de las cinco subdivisiones del mismo al mundo de la forma. Las Grandes Chohanes de estos Rayos por lo tanto trabajan bajo la supervisión de su Dirigente, el Mahá Chohán. 


La primera subdivisión de la Tercera Esfera está bajo el Chohán conocido como nuestra Pablo el Veneciano. Su ser­vicio Cósmico a la vida es el de recibir los esquemas o Pensa­mientos Divinos que contienen dentro de ellos los movimien­tos mundiales, al igual que las bendiciones individuales para la raza humana, y los divide en diversos materiales, al igual que el Servicio potencial a la Vida. Ella se los da a aquellos Chohanes a cuyo cargo está la dispensación de esas actividades específi­cas. Estos chohanes a su vez los proyectan desde» sus Esferas de Actividad al mundo de la forma, mediante los Chelas conscien­tes o inconscientes que están abiertos a sus Inspiraciones e Influencias Cósmicas. El Arcángel de este Rayo es el Amado 
Chamuel y su complemento es Caridad. El Elohin es Orion y su complemento Amor a Su Llama es Rosada y es magnetizada el martes. Su Chakra es el Corazón. Las Cualidades de Dios am­plificadas a través de la Invocación son la Omnipresencia, la Compasión, la Caridad, el deseo de ser Dios en Acción, median­te el Amor del Santo Espíritu. 


CUARTA ESFERA 

Un grupo de seres de la Tercera Esfera se une a las Hues­tes Querúbicas y Serafínicas al prepararse a trasladar las vidas de formas de pensamiento encarnado a la Cuarta Esfera de la Consciencia de la Vida. DE nuevo una gran difusión de resplan­dor, una más rica radiación a través de la atmósfera de la Esfe­ra de la Visitación hace que las Ideas Divinas que pulsan a través de la sustancia electrónica sean absorbidas por las consciencias receptoras de la Cuarta Esfera para que las mismas sean desa­rrolladas. 
El Gran Chohán de la Cuarta Esfera es conocido como el Maestro Serapis Bey. Las formas de pensamiento desarrolladas de la Primera y Segunda Esfera y dotadas de la vida del Espíri­tu Santo en la Tercera Esfera, encuentran su primer punto de contacto con la consciencia individual de los seres no ascendi­dos en este Reino.

La mayor cantidad de Arquetipos Divinos (Presencias) moran dentro de este cuarto Reino. Aquí las Ideas de Dios, Patrones y Designios son recibidos por estos Egos Crísticos, desarrollados por ellos a través de los siglos de labor y proyectadas por Ellos al mundo de los hombres a través de sus propias personalidades físicas o a través de aquellos estu­diantes avanzados que funcionan en los caminos similares a aquellos que se están desarrollando y perfeccionando en este Reino. Las cualidades de Dios amplificadas a través de la Invo­cación son: La pureza, el deseo total de conocer a Dios median­te la pureza de cuerpo, mente y alma y a través de la Consciencia de la Divina Madre. La Llama representativa es el Rayo Blanco o Cristal que es magnetizado el miércoles. El Chakra se encuen­tra en la base de la espina dorsal. El Arcángel es Gabriel y su complemento es Esperanza. El Elohin es Claridad y su comple­mento es Astrea. 


Aquellas ideas que no toman alma en las Consciencias In­teligentes del Cuarto Reino siguen hacia adelante, cargados por las Huestes Serafínicas y Querúbicas, y esta escolta de Honor del Cuarto Reino las lleva a la consciencia de los Seres que aguardan en el Quinto Reino. 


QUINTA ESFERA 

Dentro del Quinto Reino, la Semilla del Padre, que está particularmente conectada a los descubrimientos científicos, inventos e investigaciones científicas, es desplegada y recibida por las Consciencias Recepticas de aquellos dedicados a estos quehaceres en los Templos de la Ciencia que están activos den­tro de esta Esfera. De estos templos, la misma es dirigida a la mente y al corazón de aquellos hombres y mujeres desinteresa­dos que colaboran en estas avenidas de expresión en la Tierra. 


El Gran Chohán del Quinto Reino es el Maestro Hilarión. Su Llama es el Rayo Verde el cual es magnificado el jueves. Las cualidades de Dios amplificadas a través de la Invocación son: La Verdad, la Curación, la Consistencia, el deseo de preci­pitar la abundancia de Dios a través del Concepto Inmaculado de la Santísima Virgen. El Arcángel es el Amado Rafael y su complemento La Santísima Madre María. El Elohim es Vista (Ciclópea) cuyo complemento es Cristal. 


Al pasar a la Quinta Esfera con la Esencia de Dios, vemos que las Bendiciones no merman y que mientras observamos, la gloriosa energía espera su transmisión a la Sexta Esfera para ampliar el círculo de la expresión manifestada. 


SEXTA ESFERA 

Dentro de la Sexta Esfera encontramos los centros causa­les de la Religión Cristiana, donde la adoración devocional y emocional son particularmente fuentes por las cuales la energía espiritual es liberada para bendecir a la raza humana. Aquí, en el Cielo Superior del pensamiento ortodoxo, mora el gran Coro Celestial. De esta bella Esfera fluye la inspiración para aquellos hombres y mujeres que han respondido al llamado de ser líde­res religiosos y que están conduciendo a sus rebaños como su capacidad se los permite. 


El Gran Chohan de la Sexta Esfera es la Maestra Lady Nada y representa la Paz de Dios. Las cualidades de Dios am­plificadas a través de la Invocación son: el Ministerio Crístico, el deseo de estar al Servicio de Dios y del hombre a través de la Maestría de Cristo. El Chakra es el plexus solar. Su llama es el Rayo Oro Rubí el cual es magnificado el viernes. El Arcángel es el Amado Uriel y su complemento Doña Gracia. El Elohin es Tranquilidad (Paz) y su complemento es Pacífica 


SEPTIMA ESFERA

Al prepararse las Huestes Querúbicas y Serafínicas para traer las Bendiciones del Padre a la Séptima Esfera, comproba­mos que por su destino natural, la periferia del Reino y el mundo tridimensional de hoy, se ha hundido por debajo de las líneas de la frontera de seguridad. 
Es al Séptimo Reino y a su Chohán (mi humilde Ser) que tienen que buscar el primer punto de contacto entre la cons­ciencia externa y el patrón divino de la Voluntad de Dios y de sus Mensajeros. La Séptima Esfera mantiene dentro de sí mis­ma el patrón etérico de la manifestación del Esquema de Dios que ha sido bajado rítmicamente a través de las Seis Esferas Anteriores y que espera su expresión en la forma Física. Es la primera Esfera sobre la Octava humana de limitación e imper­fección a la cual el alma asciende en su jornada de regreso al Corazón de Dios. 


Es, por lo tanto, el Oficio y la responsabilidad del Chohán del Séptimo Rayo, el de proveer un sendero mediante el cual la humanidad pueda unir de nuevo su consciencia con las Esferas Internas y a su vez convertirse en conductores individuales de la Divina Perfección de estas Esferas a través de la consciencia del ser externo. 


Este Rayo es conocido como la Llama Violeta, y es mag­nificado el sábado. Las cualidades de Dios amplificadas a través de la invocación son: la Libertad, el Ritual, la Transmutación, el deseo sobresaliente de renovar las cosas mediante la aplica­ron de las leyes de la Alquimia. Su Chakras es el Asiento del Alma. Su Arcángel es Zadquiel y su complemento Amatista. 


Su Elohin es Arcturus y su complemento Diana. 
Los Ascendidos Maestros han dicho en repetidas ocasio­nes que este Reino está literalmente a «punto de reventar» debido a todas las cosas provechosas que han sido enviadas des­de las Esferas anteriores. 
Debido a la resistencia y al rechazo de la consciencia exter­na del hombre para aceptar el Esquema Divino, el Reino Etérico no ha podido transmitir estas bendiciones y glorias que han descendido desde las Esferas Superiores y poder así completar el ritmo del esfuerzo Creador. Cualquier hombre de la familia humana puede ofrecerme su consciencia a mí y pedir que su Ser individual sea un conducto de salida para las bendiciones y la perfección contenidas en Mi Reino. 


PRESENCIA DIVINA 

Cada hombre, mujer o niño que vive en la tierra hoy, o que llegue aquí en el futuro, tiene una Divina Presencia, un Patrón de Dios, un Arquetipo que mora en una de las Siete Esferas. Cada una de esas corrientes vitales encarnadas tiene la finalidad de ser un centro radiante de la fuerza espiritual del Reino interno donde su Presencia Mora.

Ella debe comprender que su Ser Superior está en la actualidad viviendo y sirviendo a la vida en una de estas Esferas, desarrollando ciertos designios de Dios recogidos por su Consciencia Superior. Qué variados designios aguardan la receptividad de la mente externa para que las mismas puedan encontrar expresión en el mundo de la forma. 
Las características presentes en el individuo, sin importar que éstas estén en una etapa avanzada de desarrollo, indican el Rayo y la Esfera a que ellos pertenecen.

Al purificar el indivi­duo su propio mundo, aumenta el nivel de la acción vibratoria de su Rayo a su más poderosa y perfecta expresión a través de su ser personal y a la misma vez, se convierte en un centro radiante de la Fuerza Espiritual que proviene de la Esfera en la cual su presencia Mora y que tiene un efecto beneficioso sobre toda manifestación de vida a su alrededor.

Autor/fuente: librosdelosmaestrosascendidos