Película Divaldo Mensajero de Paz


Película para mayores de 16 años.

Reprimido por el padre y conviviendo con la mediumnidad desde los cuatro años de edad, Divaldo era rechazado por los otros niños por parecer “extraño”.

A los 17 años, el médium deja su ciudad natal, Feira de Santana, y va a vivir en la capital de Bahia, Salvador, con el apoyo de su madre.


Su don comienza a ser usado para ayudar a las personas, bajo la orientación de su guía espiritual, Joanna de Ângelis.


Su trabajo filantrópico comienza a ser conocido y, al lado de Nilson de Souza Pereira, funda la institución de caridad Mansão do Caminho (Mansión del Camino), en el año de 1952.

En el transcurso del largometraje, es posible acompañar como Divaldo Franco se torna en uno de los médiums más importantes de todos los tiempos y propagador de la Doctrina Espírita.


Enseñanzas contenidas en la película Divaldo, el Mensajero de la Paz

Al contar la historia de una infancia humilde hasta el acogimiento de personas necesitadas en su casa, Divaldo Franco, con el salario de un secretario, nos enseña que más importante es la voluntad de hacer el bien.


En la práctica de las enseñanzas de Jesús, todos los individuos que tengan la voluntad de trabajar por su prójimo recibirán los recursos necesarios para hacer la caridad en beneficio del otro.

Además de eso, la trama cuenta con un humor sutil – típico del médium -, retratando la forma como su don era visto y juzgado por la sociedad.


Incluso con la incomprensión inicial de su familia, y posteriormente de su jefe y de algunos compañeros de trabajo, Divaldo Franco permaneció firme en sus propósitos, siempre amparado por su guía espiritual, Joanna de Ângelis.

Así, las mayores enseñanzas de la película son: Amor, Fé y Caridad.


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