Técnica Milenaria para Eliminar el karma para siempre

Transmutar pensamientos negativos, erroneos, neutralizar la mente parlotera

El día de hoy comparto con ustedes una técnica para sanar el karma pendiente, y consiste en perdonar a otros y perdonarse a uno mismo.



Primero hay que entender la cadena del karma puede llegar a ser eterna. Una persona quizas sea víctima de alguien en una vida y luego se vuelve vengadora en la siguiente, para luego volver a ser la víctima y así sucesivamente.


La cadena se corta cuando una de las partes involucradas decide perdonar, el karma se disuelve por completo gracias a la práctica del perdón. Perdonar no es tan fácil como uno cree. Muchas personas que dicen haber perdonado, sólo hacen un juego intelectual, cuando vuelven a tener otro problema con la persona perdonada, el resentimiento y los reproches aparecen instantaneamente. Esto es lo que conocemos como «perdono, pero no olvido». Lo que sólo nos indica que el perdón, no há tenido lugar aún. El verdadero perdón otorga paz.


Básicamente hay dos maneras de cortar el karma, para entender cómo funcionan estas dos maneras vamos a imaginarnos una relación entre un hombre y una mujer, en la cual el primero há perjudicado a la segunda. En esta vida ella sentirá un gran deseo de vengarse y perjudicarlo, pero como se há elevado espiritualmente, elije perdonarlo y no responde al impulso negativo. El karma há sido interrumpido, gracias a su desición de perdonar.



Imaginemos ahora el mismo caso, pero en esta oportunidad, con la diferencia de que la mujer no es tan consciente de la situación y elige perjudicar al hombre, es ahora el que acepta la responsabilidad de lo que le ocurre porque es consciente de la ley de causa y efecto y entonces elige perdonarla. El karma ha sido interrumpido nuevamente, en pocas palabras sólo hace falta que una de las partes involucradas, tenga la buena voluntad de elegir el perdon como solución al conflicto.


La mayoría de las personas que no perdona, actúan así, porque sienten que alguien tiene que pagar por lo que les há sucedido. Existe en ellas una sed de justicia, que en apariencia no se da en este plano, debes saber que la justicia divina opera a traves de la ley de causa y efecto, en consecuencia debemos aprender a ser conscientes de nuestros actos.


Cada pensamiento o acción que iniciamos es una causa, que indefectiblemente, tendrá su efecto, si peleamos y discutimos con la gente a nuestro alrededor (causa), el resultado será un gran conflicto (efecto), sin embargo si hacemos favores y ayudamos a otros, también recibiremos lo mismo en algun momento, aún que quizás los favores nunca provengan de las personas que hemos ayudado.


La ley de causa y efecto opera de manera permanente, manifestando aquello que, de alguna manera, hemos generado. De esto deducimos que haciendo el bien obtendremos el bien, lo cual es correcto. Sin embargo, abrás encontrado que haciendo buenas obras, se te presentan problemas y entonces surge la pregunta ¿Por qué le ocurren cosas malas a la gente buena? la respuesta es muy sencilla por karma. Aunque una persona sea buena en esta vida, quizás arrastre deudas de su pasado.



Ahora bien, ya es momento que te des cuenta, el karma une a las personas y las mantiene conectadas a traves de las distintas vidas (simultaneas). Esto quiere decir que reencarnamos en grupos en los cuales vamos intercambiando roles. Es probable que una mujer haya sido madre en una vida y en la siguiente sea hija, por eso es que algunos hijos tienen una actitud muy autoritaria hacias sus padres, como si los roles estubieran cambiados. En realidad esto ocurre cuando el recuerdo de la vida anterior, aún está vigente en el cuerpo emocional.



Hay amigos que parecen hermanos, porque efectivamente, lo fueron antes, mientras que hay hermanos que parecen extraños en la familia, porque es la primera vez que les toca estar juntos. También hay parientes que parecen ser rivales o enemigos, cuando esto ocurre, el universo los lleva a nacer bajo la misma sangre, como un intendo de consciliar sus almas. No sólamente intercambiamos roles cuando reencarnamos, sino que también cambiamos de sexo. Si en esta vida eres hombre, en la próxima serás mujer y así viceversa, además nacemos dos veces bajo el mismo signo astrológico y de esta manera, nuestra alma recoge la experiencia completa. Nos reencontramos con las mismas personas a lo largo de numerosas vidas (simultaneas), en síntesis, si perjudicamos a una persona, es muy probable que en la próxima vida nos toque ser perjudicados por ella. Si como padre has sido muy severo, entonces más adelante te tocará vivir como hijo, en sometimiento de un padre igualmente severo. De esta manera aprendemos y reconocemos lo que hemos hecho antes, nosotros podemos tener la habilidad de engañar a otros, pero no podemos engañar al uni-verso. El principio de causa y efecto está operando permanentemente y nadie puede escapar a eso, tarde o temprano tenemos que reparar el daño que hemos ocasionado, o por el contrario, recibir con alagria el beneficio de haber hecho bien las cosas en su momento.


También es importante saber que, a medida que la población del mundo crece, vienen almas nuevas a la tierra, estas almas vienen de otros planetas con la misión de ayudarnos a elevar nuestro nivel de Consciencia. Esto se explica maravillosamente en el libro «Semillas Estelares» de Claudia Gonzales de Vicenzo, estamos seguros que mucho de ustedes se sentiran identificados al leerlo.

Ahora bien estamos en la era de Acuario, donde muchas cosas estan cambiando, entre ellas el karma. El proceso de pagar nuestras deudas está acelerado en esta nueva era, lo que antes nos llevaba varias vidas en endender y saldar, ahora se realiza en esta misma encarnación. Si hoy perjudicas a alguien, es muy probable que te toque pagar mañana mismo, no en la próxima vida, ni diez vidas más adelante. Existe un avance muy grande en la Consciencia humana y esto elevará el nivel de comprensión de toda la humanidad.



En este mismo proceso descubriremos nuestra Unidad, el hecho de que, en realidad, todos somos   Uno solo   ,por eso es importante ayudarnos mutuamente y perdonarnos. Debemos ajustarnos a estos cambios cósmicos para ayudar a la evolución planetaria a Despertar Amor, pero, ¿hasta dónde ayudar? se debe ayudar a los demas hasta el punto en que el equilibrio de nuestra vida personal no se pierda. Si vas a prestar dinero a alguien cercano, deberás prestar solamente una cantidad de tu dinero, que no ponga en peligro tu economía personal, de lo contrario, si por prestar dinero dejas de pagar tus cuentas, sólo estas permitiendo que el problema del otro contamine tu vida, en escencia si quieres que tu ayuda sea siempre efectiva, no deberas perder nunca tu equilibrio personal.


Esto nos lleva a la siguiente conclusión «Los sacrificios por los demás no sirven», en general los problemas que cada uno de nosotros enfrentamos, no son más que errores de Consciencia, existen ideas equibocadas que deben ser corregidas. Estas tienen que ver con la falta de aceptación de lo bueno, con ideas de no merecimiento, con el nivel de la autoestima y culpas que arrastramos. Estas últimas son las más poderosas y generan las principales barrearas para nuestra felicidad personal.

Recuerda.. Cada vez que un proyecto se te haga dificil, o no se concrete, es porque todavia tienes que perdonar a alguien o perdonarte a ti mismo. Las enfermedades físicas tienen que ver con la falta de perdon, las deudas y la soledad también. Siguiendo este concepto, si quieres ayudar a alguien verdaderamente, entonces no sólo tienes que brindar tu ayuda material, sino también el apoyo moral necesario para que la persona se libere de sus culpas y mejore su manera de pensar.


El proceso del perdon consciste en desarmar lo que hemos construido, eliminando las culpas que ponemos en otros y en nosotros mismos. De esta manera, comenzamos a sentir la sensación de Unidad, pero mientras exista una sola persona a la que consideremos culpable, nunca encontraremos paz en nuestra vida, el perdon a uno mismo es, tal vez uno de los más dificiles de lograr. La auto-condenación se da la mayoría de las veces de una manera muy sutil y a la vez muy intensa, a veces sentimos la voz de un juez interno, que nos recuerda cuán tontos hemos sido, al haber actuado de cierta manera. Ese juez no es más que la voz de nuestro propio ego, que debemos aprender a callar, «perdonar no es sinónimo de debilidad».


Muchas personas confunden el perdon con la permisibidad, perdonar no significa permitirles a los demas que vuelvan hacer lo mismo con uno, perdonar significa entregar el problema a una autoridad superior a la nuestra, que impondrá su justicia y no la que nuestro ego quiere. Perdonar también significa aprender a ponerle límites a los demás y a defender nuestros derechos.



Ahora bien, el perdón no es un acto, sino un proceso. Cada día perdonamos un poco más y así nos vamos liberando del pasado, en algunos casos, este proceso puede hacerse de una sola vez, pero en la mayoria el proceso del perdón requiere tiempo.



Para entender los pasos que hay que dar en el proceso del perdón, debemos entender primero cómo funciona la proyección que hace nuestro ego:

Las heridas emocionales que arrastramos, las vemos con más claridad en los demás y no en nosotros mismos, el ego se niega aceptar que es uno, el que tiene el problema y lo proyecta hacia fuera, encontrando el perfecto culpable. De esta manera culpamos a nuestra pareja, a nuestro padre, nuestra madre, nuestros hijo, nuestro jefe, un amigo, quien sea por nuestra infelicidad. Una analogía muy válida es la siguiente: Cuando vamos al cine pensamos que la película está en la pantalla, sin embargo, no es así..

Continuará…


Fuente: El peldaño. Link en la sección videos



Abrazos