Toda la materia se origina y existe solamente en virtud de una fuerza. DO

Ondas-Frecuencia-Matriz

Poseo una gotita de sabiduría en mi alma.
Déjala que se disuelva en tu océano.
Rumi

«Toda la materia se origina y existe solamente en virtud de una fuerza… Debemos asumir, tras esa fuerza,
la existencia de una Mente consciente e inteligente.


Esta Mente es la Matriz de toda la materia»
Max Planck, 1944

Extracto del libro:


La Matriz Divina es nuestro mundo. También es todo en nuestro mundo. Es: nosotros, todo
lo que amamos, odiamos, creamos y experimentamos. Al vivir en la Matriz Divina, somos
artistas expresando nuestras pasiones, temores, sueños y deseos más profundos a través
de la esencia de un misterioso lienzo cuántico. Pero nosotros somos el lienzo, al igual que
las imágenes en el lienzo. Somos las pinturas y también los pinceles
.


En la Matriz Divina, somos el contenedor en donde existen todas las cosas, el puente entre
las creaciones de nuestros mundos interior y exterior, y el espejo que nos muestra lo que
hemos creado.

Así como los artistas refinan una imagen hasta que es exactamente correcta en sus mentes,
en muchos sentidos parece que a través de la Matriz Divina, hacemos lo mismo con
nuestras experiencias de vida.

A través de nuestra paleta de creencias, juicios, emociones y
oraciones, nos encontramos en relaciones, empleos y situaciones de apoyo y traición que se
desempeñan con diferentes individuos en varios lugares. Al mismo tiempo, estas personas y
situaciones a menudo se sienten insistentemente familiares.

Tanto como individuos, como en conjunto, compartimos creaciones de nuestra vida interior
como un ciclo eterno de momento tras momento, día tras día, y así sucesivamente. ¡Qué
concepto tan hermoso, extraño y poderoso! Igual que un pintor usa el mismo lienzo una y
otra vez buscando la expresión perfecta de una idea, podemos pensar en nosotros como
artistas perpetuos diseñando una creación siempre cambiante y sin final.

Las implicaciones de estar rodeados por un mundo maleable de nuestra propia fabricación
son vastas, poderosas, y para algunos, quizá un poco temibles. Nuestra habilidad de usar
creativa e intencionalmente la Matriz Divina, de repente nos empodera para alterar todo
según como vemos nuestro papel en el universo. Por lo menos, sugiere que hay mucho más
en la vida que sucesos casuales y sincronismos ocasionales con los cuales lidiamos lo mejor
que podemos.

A fin de cuentas, nuestra relación con la esencia cuántica que nos conecta con todo lo
demás nos recuerda que nosotros mismos somos creadores. Como tal, podemos expresar
nuestros más profundos deseos de sanación, abundancia, alegría y paz en todo, desde
nuestros cuerpos hasta nuestras relaciones.

Libro: La Matriz Divina
Autor: Gregg Braden

Abrazos